‘Soy, sencillamente, una mujer’. Por Reyes Concepción

Zapatillas o tacones,

en los labios, carmesí,

caminando a trompicones

o sabiendo por dónde ir,

con quilos de más

o con la cara delgada.

 

Soltera, casada,

divorciada o arrimada.

Rubia, pelirroja, morena,

castaña o medio canosa.

Maestra, doctora, tendera,

barrendera o cantante famosa.

 

La que instituto dejó,

la estudiante universitaria.

La que tiene amigas,

la que es solitaria.

La que está en casa

o sentada en una oficina,

la que por su lado pasan

esperando en una esquina.

 

Yo soy la que ríe

y también la que llora.

Soy la que grita,

aunque me tapen la boca.

Soy joven, soy vieja,

estoy enferma y estoy sana,

la que ya no se queja

porque se le fueron las ganas.

 

Soy la que se va

y también la que se queda.

Soy todo lo que ves,

soy una, soy veinte, soy cien, …

Soy , sencillamente, una mujer.

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