El Mirador de Guatifay

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Por Gregorio Barreto Viñoly

 

 

De los acuíferos y sus medios en el municipio de Haría 

El municipio de Haría es el que más referencias acuíferas naturales tiene en toda la isla de Lanzarote, pues digamos que el pueblo de Haría, valle de las 10.000 palmeras, contabilizó hace muchos años nada menos que 150 pozos, la mayoría de los cuales ya se encuentran abandonados, pero digamos que esta señal es un signo de que el pueblo contaba con agua de pozo para sus servicios más cotidianos, y que esta agua no era muy pura porque los pozos tenían un contenido de sal, que era muy variable, pues esta agua no servía para riego por su salinidad y además ponía los dientes de color amarillo, mientras por otras partes o vetas, el agua llegaba a conceptuarse de dulce, y digamos que hasta el denominado Aljibe del Pueblo, convertido en Sala de Exposiciones, viene a ser al fin una sucesión de pozos acumulados, que dio mucha lata su construcción en 1936, cuyo gasto sufragó, en especial, Emilio Rodríguez Rodríguez.

 

Aparte de los pozos de Haría, que también hubo unos pocos en la zona cercana de Tabayesco hacia Arrieta, algunos con molinos, todos los cuales se hallan amparados en una capa freática que parte desde el Risco de Famara, digamos que solo hubo otros pozos en la zona de El Rubicón, en el sur de la isla de Lanzarote, y desde Famara también se extrajo agua muy salobre, que fue dejada luego por mucha salinidad.

 

Pero digamos que también hubo muchos pozos en la zona de Debajo del Risco, que se aprovechaban para dar de beber a los muchos animales que se enviaban para pastar, y que a veces traía muchos problemas el hecho de que, teniendo muchas sanguijuelas, estas se pegaban a los animales y les chupaban la sangre y llegaban a aniquilarlos, pero siempre había alguna vigilancia en el pastoreo y escapaban.

 

Digamos que el municipio de Haría ha tenido como lugar especial y preferente de manantial la zona del Valle de Temisa, en que se halla ubicado el Chafariz, las Siete Gotas y otras fuentes, que prestaron un servicio extraordinario en los años de 1940, cuando aún estaban aquí los soldados, y en tiempos de mucha sequía, pero también se contaba con la denominada Fuente de Gayo, que daba muy buena agua, aunque poca, y también la Fuente de Las Ovejas, en pleno Risco de Guinate.

 

Pero el municipio de Haría, aparte de estos manantiales naturales, también contó con la construcción de varios aljibes grandes, siendo el más importante el del Aljibe de La Corona, que hizo el Cabildo en 1950, y del que se distribuía con cubas, como un agua selecta o especial, pero que también se hizo el Aljibe de Ye, en 1962, aparte de otros más como uno que se hizo en la zona de Órzala, y también algunos en Mala, e incluso en Haría, lo que se contrapone con el denominado Aljibe del Pueblo y Aljibe de La Cruz, pero lo más grande que se ha hecho en el municipio de Haría en los últimos tiempos, fue la denominada Charca de Mala, con capacidad de 135.000 metros cúbicos en los años de 1970, en el Valle del Palomo, con la mala suerte de que la tierra era poco compacta, y se salía el agua en grandes proporciones, barranco abajo, pero lo principal han sido los aljibes que cada uno ha tenido en su casa, uno, dos y hasta tres, algunos.

 

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