De los bailes que se hacían en la antigüedad, por nuestros mayores

Es bueno recordar, y no echar en el olvido, los momentos festivos que llevaban a cabo nuestros antepasados. Eran fiestitas a nivel sencillo, natural y cotidiano, porque en realidad se trataba de reunir a la gente y mostrar unas aficiones que han existido desde siempre y que se centraban en los bailes, cuyas formas también han tenido su propia evolución con nuevas costumbres que se fueron introduciendo, a lo largo de la historia. Siendo una parte interesante el saber en qué lugares se llegaron a hacer estos bailes en la demarcación más cercana.

gregorio

seguir leyendo…

Haciendo un nuevo recuerdo a las antiguas muertes de cochino en el entorno

Muchas veces son las que se ha evocado el recuerdo agradable de   los momentos en que se celebraban en las casas las antiguas muertes de cochino, tanto a nivel de este espacio como a nivel general. Cosa que resultaba muy agradable en las casas, como si se considerase un acto solemne, ya que se invitaba a todos los miembros de la familia más cercana, a los amigos y a la gente más allegada, cuyas fiestas tenían lugar normalmente los domingos.

d.gregorio

seguir leyendo…

Actividades del mes de julio en Academina de Ciencias e Ingenierías de Lanzarote

Este mes de julio de 2017 ha sido muy pródigo en actividades con la programación de muchos y abundantes actos, enmarcados en un ciclo de Conferencias Públicas de la Academia de Ciencias e Ingenierías y Humanidades de Lanzarote, coincidiendo con el V Centenario de Lutero, y Actividades de Verano de 2017. Todo bajo la presidencia de don Francisco González de Posada, con la secretaria doña Dominga Trujillo Jacinto del Castillo y de otras colaboraciones.

gregorio

seguir leyendo…

Balcón de Haría

Por Gregoriogregorio Barreto Viñoly

 

De las peripecias y sacrificios de antes en el laboreo del cultivo de fincas

 

 

Las labores llevadas a cabo en el cultivo de las fincas siempre han sido muy duras y, si ahora lo son, cuando es poca la gente que ya se dedica a ello, digamos que antiguamente lo eran bastante más por las incomodidades y sacrificios que ello llevaba consigo. Vamos a hacer unas referencias para meternos de lleno en el tema que nos ocupa, así por encima: Digamos, en primer lugar, que a principios de los años de 1900 y hasta 1920, aproximadamente, el peón sólo cobraba normalmente por su aperriado trabajo un salario diario de una peseta, llegando hasta un tostón, que era una peseta y un real, o 1,25 pesetas.

 

A partir de 1920 ya se solía pagar hasta dos pesetas y hasta medio duro (2,50 pesetas). Fue en los años de 1940 cuando subieron un poco los jornales y se llegó a pagar hasta a 10 pesetas el día. Eso siempre en unas jornadas de trabajo de sol a sol y sólo con unos descansos, a los que se llamaban fumadas, de un cuarto a media hora, normalmente se hacían dos por la mañana y dos por la tarde.

 

Las fincas solían estar bastante distantes y había que llegar a ellas antes de salir el sol, porque si no se perdía el día, ya que no admitían al peón y tenía que volverse a su casa sin ganar el jornal. La rigidez era una norma que se respetaba como una ley y entonces no había derecho al seguro, que vino mucho más tarde.

 

Antes no habían medios de locomoción y a la finca había que llegar caminando o en burro, que era lo más normal. Los peones sabían tan bien la lección que yendo para la finca, si sabían que no iban a llegar a tiempo de ver salir el sol, por su cuenta viraban para atrás de una forma consciente. La caminada era un trabajo a veces tan duro como el propio trabajo y así lo expresaban algunos entonces.

 

Hay que valorar además que al trabajo no sólo iban peones, también iban las mujeres que trabajaban de peonas. A ellas les pasaba lo mismo con la rigidez en los horarios y en las condiciones de trabajo, alguna hasta acudía embarazada. Las mujeres solían hacer unos trabajos específicos y se les buscaba mucho para plantar las sementeras con el plantón, tanto granos como papas. También se las avisaba mucho para la recolección o arrancado de las sementeras y para las eras en los días previstos para trillar y escardar.

 

Las mujeres solían pasar frecuentemente en los días en que el dueño avisaba gente para ir a arrancar la sementera. Si la sementara no estaba ‘amorosa’ porque la paja se estropeaba mucho o desmigajaba, pasaban días en los que yendo toda la gente a una determinada finca para arrancar la sementera el dueño decidía si se seguía trabajando o no, porque si refrescaba un poco podía ‘amorosar’.

 

El dueño mandaba a los peones y peonas para sus casas y ese día los peones y peonas perdían el día y no cobraban nada. Es lamentable pero cierto. Igual pasaba cuando los peones iban a una finca para arrancar, si notaban por el camino que la sementera estaba ‘bronca’ viraban para atrás y se iban para su casa, perdiendo el día.

Balcón de Haría

Por Gregoriogregorio Barreto Viñoly

 

De la meteorología y de los últimos fenómenos habidos en Lanzarote

 

 

Hace varios días que los meteorólogos han estado pronosticando que iba a haber lluvias fuertes en las Islas Canarias, y con aparato eléctrico en las islas occidentales, pero afectando también a Gran Canaria y las otras dos islas orientales, y la verdad es que no se equivocaron mucho porque en la isla de Gran Canaria llovió bastante, con granizada y nevada en las partes más altas, pero parece que lo de la granizada fue muy generalizado a nivel de toda Canarias.

 

Ello no sorprende mucho de Gran Canaria y de las islas occidentales, aparte de las occidentales, pero lo que sí afecta y sorprende muchísimo es que también cayera en Lanzarote una granizada enorme que hace historia, porque no se recordaba otra cosa igual, pues en Las zonas de Teguise hacia el Poniente y Sur, las zonas de jable, incluso la Geria, Tías y hasta Playa Honda e incluso Arrecife, estaba todo el territorio cubierto por una estela o manto blanco que blanqueaba el ambiente.

 

Muchos han sido los comentarios a nivel de calle por estos fenómenos impropios de Lanzarote, ya que era palpable y clara la gran granizada, pero a juicio de algunos, ese fenómeno meteorológico estaba acompañado por una capa de nieve, ante dudas de otros en esta apreciación, pero es un acontecimiento de la Naturaleza que en realidad hace historia en Lanzarote, y ello con una caída de lluvia de mediana o baja intensidad, afectando parece que bastante a Playa Honda, Tahíche y otros lugares.

 

Lo raro a nivel de Haría es que solo cayeran unas poquitas gotas gruesas, y que se sintieron los truenos de la tormenta que hubo, pero de agua puede decirse que quitando eso, nada de nada, sin granizos y sin nieve, ni estela o manto blanco, y los que sí palparon el fenómeno fueron los que salieron en coche el viernes día 17, en horas del mediodía, más o menos, pero la temperatura no estaba tan baja como para que cayera nieve, y pudieron ver de una forma directa por sus ojos, con el limpiaparabrisas trabajando de continuo, y se sacaron muchos vídeos, que pasarán a la historia, porque aquí se dan muy pocos episodios de éstos.

 

Ahora a finales de marzo cabe analizar que si en Lanzarote ha llovido ya lo suficiente como volumen normal de otros años, y digamos que no porque este narrador va con frecuencia en dirección hacia Arrecife, por la carretera que pasa por los Arrabales de Mala-Guatiza, y todos los años ha recibido agua la vega de Guatiza y se llenaban o cogían agua las varias zanjas al costado izquierdo de la carretera, que aguantaba meses, y resulta que este año estas cinco o seis zanjas no recibieron agua, lo que dice claramente que este año ha llovido menos que los años anteriores.

 

Ya, la verdad es que al menos el 90 por ciento de los campos se encuentran abandonados totalmente, y el agua no es considerada como una necesidad imperiosa, porque en los hogares tenemos el agua corriente de las potabilizadoras, y el agua de lluvia ya no hace mucha falta, pero aunque a algunos ya molesten las lluvias, hay que considerar que el agua de lluvia es muy necesaria, para lavar y limpiar la atmósfera, con las impurezas en especial de los coches y sus tubos de escape.

 

Los que antes miraban mucho al cielo a ver si llovía tuvieron que pasar por alto muchos errores que cometían los meteorólogos o astrónomos de entonces, porque confundían la tierra de África con las nubes, menos mal que ese error ya ha sido descartado

Balcón de Haría

gregorioPor Gregorio Barreto Viñoly

 

De las excursiones o salidas cortas de gira que se hacían antes

 

 

 

Siempre la gente ha tenido en su mente la idea de salir de gira, o lo que es igual, el ir de excursión normalmente en salida corta dentro de la isla, para lo que se unían varias personas en plan de amigos y se iban al lugar que les apetecía, en el bien entendido, que antes no había coches, y había que salir caminando, o especialmente en burro o camello, y que si la salida era por la mañana, ya por la tarde estaban de regreso.

 

Pensemos que la gente iba en especial hasta una orilla del mar o playa, y los puntos más elegidos eran los de Arrieta y Punta Mujeres, y también Órzola, pero también había algún grupo que se iba a otros lugares, como cualquier sitio del campo abierto, del Malpaís, como eran importantes los de La Cueva de los Verdes y los Jameos del Agua, y en algunas ocasiones tenían en proyecto investigar y meterse en algunas cuevas que a veces resultaban hasta peligrosas, pero también había algún grupo que se iba sin tener linternas fuertes o fogones, y entonces poco era lo que podían introducirse, al no tener luz.

 

Y de ello se recuerda como entusiastas y atrevidos a Don Pedro Luzardo Cabrera y otros más antiguos, en los años de 1930 y 1940, pero posteriormente también fueron saliendo otros, y vaya que los hermanos Reyes Espino, como Paco y Nicolás, y de Paco en especial, constan hazañas peligrosas, cubriendo un buen renglón en ello, en el mundo de la espeleología, como también Óscar Torres Berriel y algunos otros que se fueron entusiasmando y sumando a los grupos que se organizaban para visitar estos lugares. También el que fuera alcalde, Don Mariano López Socas, gustaba de ellos y Cristóbal Rodríguez Fontes cubrió una hazaña atrevida.

 

Pero estas excursiones o giras también las llevaban a cabo los maestros de escuela y por cierto hubo algún problema por malentendidos que no llegaron a ser muy importantes, pero lo más que se prefería era el ir a Arrieta, pero también a lugares del Malpais, como la Cueva de los Verdes y los Jameos del Agua. Se recuerda aún de ver los comistrajes al Poniente del Charco de los Jameos del Agua, en que no solían faltar las piñas.

 

Y es que estas excursiones se llegaron a realizar hasta la isla de La Graciosa, Montaña Clara y Alegranza, pero estas llevaban un objetivo marcado, que era el de la caza de pardelas, en especial en los meses de agosto, cuando no podía faltar el vino de la tierra.

 

Lo mejor que tenían estas excursiones era que en ellas se hallaba previsto el buscar un momento para comer, y así llevaba cada uno lo que tenía o podía, como era en especial las piñas, pero también queso, pescado que ellos mismos se proporcionaban en un marisqueo en las cercanías, a veces, y se utilizaban también antes las sardinas, que era un pescado fácil de conseguir y a precio barato y hasta regalado si había algún amigo que lo facilitara, que era bastante normal entonces.

 

Ya más tarde, cuando empezaron a aparecer los vehículos, ya se fueron organizando de una forma más masiva, por agrupaciones de la Tercera Edad, deportivas, sociales o de sociedades culturales y de otro tipo, que se hacían por el otro extremo de la isla y la gente quedaba muy contenta por dar este recorrido en un plan divertido.