Balcón de Haría. Por Gregorio Barreto Viñoly

Publicado el: 07/12/2018
Gregorio BarretoYa se nos embichan todas las frutas y todos los granos y las semillas

 

Resulta que antes y hasta no hace tantos años, se aguarecían perfectamente todas las frutas y todos los granos que cogiéramos en nuestras fincas, pero parece que la atmósfera se va contaminando, y ya no se nos aguarece nada y todo se estropea, pues al embicharse o trasillarse, estos productos van perdiendo sus facultades y sus efectos naturales de que antes disponíamos, pero eso es así, y ya no tiene remedio, pues si le viene el bicho, ya va perdiendo sabores y buenos efectos, con sus sabores naturales de que gozaba antes, y ya se nos van perdiendo de una forma alarmante.

 

Hay que darse cuenta de que antes no se veía un bicho por ejemplo en los higos de higuera, y si se caían, iban cogiendo azúcar y sabores naturales y esta fruta era un manjar, y así pasa lo mismo con todas las variedades de higos de higuera, pero ahora se embichan en las higueras todos los higos frescos y empiezan a destilarse, echando liquido su jugo hacia el suelo, y eso ya no sirve para nada, si acaso podría aprovecharse para los cochinos.

 

Antes se decía de los guayabos, de que se veía como algún bicho, pero puede que ni siquiera fueran bichos, sino hebras propias de la configuración de las frutas. Lo demás se recogía todo intacto, sin deterioro alguno.

 

Pero ahora, vemos con sorpresa que hasta se están embichando los higos de penca o higos picones, y eso desde hace ya bastante tiempo, y nos sorprende mucho, porque antes estaban y se cogían intactos.

 

Aparte de los guayabos y guayabas que se nos embichaban y embichan, tenemos toda la gama de duraznos de todas las variedades, nísperos, melocotones, naftarinas, peras en sus diversas variedades, y hasta uvas, y otras más frutas que se cosechan en nuestro suelo.

 

Pero aparte de los grandes daños que los bichos provocan en la fruta, digamos que ya desde hace varios años también se están metiendo los bichos en toda clase de granos y semillas, como también en las papas, y digamos que a eso ya le llamamos traciilla, pues efectivamente ya se llevan las sementeras para las eras, y desde la misma era se empiezan a picar, y enseguida hay que buscar ZZ, u otros productos similares, para que la tracilla pare algo y no siga con tanta fuerza.

 

Si se hace un potaje con estos granos picados, llenos de gorgojos, el mal efecto de su sabor y perjuicios a la salud se hace patente, por ambos aspectos perniciosos.

 

Parece que de los granos solo se libran del embichado los chícharos, que parece son más duros y resistentes y eso les favorecerá.

 

Con los problemas propios que se observan en las fincas por las lluvias, tempestades y muchos efectos meteorológicos perniciosos, y ahora con estas cargas más que nos vienen, las ansias de los agricultores se ven muy mermadas y le invitan a abandonar esta labor que siendo tan dura y antieconómica, pues nos hacen recordar las antiguas plagas de que habla la Biblia, de las calamidades y aconteceres antiguos, ya olvidados o ignorados, y así habrá que dedicarse a otra cosa, al no haber rentabilidad.

Categorías: Balcón de Haría, Hoja 937 2018/12/07, Hoja de Haría