SALA DE EXPOSICIONES "EL ALJIBE" DE HARÍA
Inauguración: Sábado 25 de Julio a las 12:30 horas
Del 25 de Julio al 25 de Agosto
De Lunes a Sábado, de 10 a 14:30 y de 16 a 18 horas
"PATERAS" DE DOMINGO HARÍA
La cerámica ha forjado su carácter desde que era un niño y a estas alturas de su vida cualquier material que roza sus manos adopta también la plasticidad del barro, olvidando cuáles son las claves atómicas de su composición, origen y utilidad.
Las técnicas que emplea se di luyen en un mar estético en el que todo va le para conseguir hacer real loque él sueña durante las vigilias creativas que marcan sus estaciones vitales.
Domingo Haría es un creador honesto consigo mismo, un esteta obsesionado con extraer a todo lo que le rodea las partículas de belleza que se esconden tras las formas, los barnices, lo externo... y son sus ojos los que, en verdad, moldean, "croma tizan" y trabajan ajenos al movimiento de las manos de su dueño que las articula con la precisión adquirida tras años de investigación, práctica y entusiasmo.
Y ahora, Domingo, una vez más tras largos meses alejado de las salas de exposición, tiene la necesidad de compartir con nosotros los sentimientos más íntimos que nacen en su alma tras la conmoción que le producen las arribadas de cientos de hermanos que huyen del infierno y que aquí, en contadas ocasiones, encuentran la paz. La inmigración es para este canario algo más que un fenómeno, algo más que fríos datos estadísticos...
La inmigración es el percutor que dispara en su cerebro la indignación, la rabia, el dolor por el dolor ajeno, la angustia con el sabor de la impotencia... y aún así, él es capaz de vislumbrar entre tanta miseria, muerte y sufrimiento un suspiro de alivio, una pincelada de optimismo que puede ser el germen de un futuro mejor.
Domingo Haría consigue, con las obras que expone en la sala El Aljibe de Haría, retorcerla estética hasta hacerla derramar gotas de sangre con olor a esperanza.
Óscar García Guerrera
OLAS
Mar profundo, con olas de
estruendo. No te confíes en
las olas que baten su agua
para acabar espuma. Suben
curvas, avanzan como embate,
suavemente retroceden. Pero no
hay bonanza que dure. Se ha
roto el mar para inundarte
de azules y turquesas. Son
sirenas y ondinas del engaño
que te llevan y ahogan bajo
su errada forma de oleadas
leves. Salobre es brava, es
abismal. Nunca es playa.
Paloma Cirujano